Terapia para la ansiedad: recupera la calma y toma el control
La ansiedad es una emoción humana.
Cuando se desborda, puede ocuparlo todo: pensamientos, cuerpo, decisiones.
La buena noticia es que se puede aprender a regularla. Aquí encontrarás un acompañamiento psicológico claro, respetuoso y eficaz para entender lo que te pasa y recuperar serenidad en tu día a día.

¿Qué es la ansiedad y cuándo pedir ayuda?
La ansiedad cumple una función adaptativa: prepara al organismo ante retos o peligros. Se vuelve un problema cuando aparece con demasiada frecuencia o intensidad, sin motivo claro, y limita tu vida (insomnio, bloqueo, evitación, irritabilidad, somatizaciones).
Si te reconoces en ello, pedir ayuda es un acto de cuidado, no de debilidad.
Señales frecuentes (mentales y físicas)
Cognitivas y emocionales
• Preocupación constante y difícil de cortar
• Dificultad para concentrarte o “mente en blanco”
• Nerviosismo, irritabilidad, anticipación negativa
• Indecisión y miedo a equivocarte
Corporales
• Tensión muscular, opresión en el pecho
• Taquicardia, temblores, sudoración
• Náuseas, malestar estomacal
• Alteraciones del sueño (dormirte o mantener el sueño)
Cómo te ayudo en terapia
1) Psicoeducación clara
Entender qué es la ansiedad, por qué se mantiene y cómo se corta el ciclo preocupación-evitación.
2) Herramientas prácticas desde la primera sesión
Respiración diafragmática, grounding, regulación del sistema nervioso, higiene del sueño.
3) Trabajo de defusión y aceptación experiencial
Detectar pensamientos que te enganchan, situaciones que evitas y exposición gradual (segura y guiada) a situaciones evitadas.
4) Mindfulness y aceptación
Aprender a observar sensaciones y pensamientos sin luchar contra ellos. Reducir la rumiación y aumentar la flexibilidad psicológica.
5) Plan personal de prevención de recaídas
Señales tempranas + rutina de autocuidado + guías breves para momentos de pico ansioso.
Qué puedes esperar del proceso
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Frecuencia: semanal al inicio; después, quincenal según evolución.
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Duración: variable; se revisan objetivos en tramos de 4–6 sesiones.
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Formato: online por videollamada, con cifrado y confidencialidad.
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Enfoque: cálido, respetuoso, basado en evidencia y adaptado a tu ritmo.
Herramientas que puedes empezar hoy
Respiración 4-2-6 (2–5 minutos)
Inhala 4, mantén 2, exhala 6. Repite 8–10 ciclos.
Beneficio: activa el sistema parasimpático y baja la activación.
Tiempo de preocupaciones
Anota la preocupación y pospón a una franja diaria de 20–30 min.
Beneficio: entrenas al cerebro a no rumiarlas todo el día.
Exposición micro
Acércate de forma gradual a lo que sueles evitar, con pasos pequeños y medibles.
Beneficio: el miedo pierde fuerza al comprobar que puedes sostener la situación.

Testimonio
“Vivía en alerta permanente. En pocas semanas aprendí a distinguir preocupación útil de rumiación y a aplicar respiración y exposición gradual. Hoy vuelvo a dormir y a decidir sin miedo.”
(Se preserva la confidencialidad)
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es tan eficaz como la terapia presencial?
La evidencia muestra resultados comparables cuando hay vínculo terapéutico y práctica entre sesiones.
¿Ataque de pánico y ansiedad generalizada son lo mismo?
No. El pánico es un episodio intenso y breve; el TAG es preocupación persistente. Ambos tienen tratamiento.
¿Y si estoy en crisis?
La terapia online no sustituye a urgencias. En caso de riesgo, contacta con los servicios de emergencia de tu zona.
Siguiente paso
La ansiedad no define quién eres. Es una experiencia que puedes aprender a regular con apoyo profesional y herramientas claras.
